¡Regresó el Coloso!

Barcelona se ganó el respeto del continente con sus triunfos. Oyola sueña “con levantar esa Copa”.

El CORAZÓN TORERO

Matías Oyola camina por los pasadizos del estadio Monumental como si lo hiciera por su casa. Mientras muestra los atajos del recinto, bromea con quien se encuentra antes de aparecer en el graderío del palco oeste. Allí, se acomoda en un asiento y se le ilumina la mirada. El capitán y líder de este histórico Barcelona atendió a EXTRA para trasladar sus sensaciones antes del juego más importante, “sin lugar a dudas”, de su carrera. En él, la hinchada jugará un papel determinante.

MONUMENTAL CAMPAÑA

Nadie confió en Barcelona cuando el sorteo le emparejó con el vigente campeón, además de Estudiantes de la Plata y el renovado Botafogo. Pero apareció el carácter del Ídolo de Ecuador.
Con un grupo confiado e ilusionado, y un técnico atrevido en sus planteamientos llegó la mejor versión de este Barcelona, superando a todos sus rivales, en juego y también en resultados.

PASIÓN GRABADA

La hinchada

La hinchada de Barcelona es el pilar que sostiene al club. Cada vez que se repleta el Monumental, la energía que emana la masa amarilla genera un sentimiento de contagio. Pero el amor por el barcelonismo no solo se muestra sobre las gradas, el cariño por el Ídolo puede ser simbólico y hasta exagerado.
Dos hinchas acérrimos del club canario personifican la pasión que caracteriza a Barcelona, cada uno a su manera, pero con el mismo principio: fe en los colores amarillo y negro.Pablo Zambrano, quien posee la mayor colección de camisetas del cuadro torero, e Israel Seminario, un pintor que se inspira con las hazañas del club, mostraron a EXTRA su forma peculiar de alentar al equipo de sus amores.
Pablo es un guayaquileño de 30 años que ha invertido miles de dólares en sus 235 camisetas, una reliquia que cualquier barcelonista desearía.
Este peculiar pasatiempo “nació por accidente”, y aún no logra encontrar razón a su pasión desmedida. “No puedo concebir esto como un simple equipo de fútbol, porque aunque a veces quisiera que fuese así, es imposible”, manifesta sonriente.
Para Israel, de 25 años, Barcelona es una fuente inagotable de inspiración. El artista creó una obra que simboliza el “el amor a la camiseta de un barcelonista de verdad”. Se la pasó todo el día en su taller, en la provincia de Santa Elena, para lograr un cuadro al que llamó El carácter del capi, en el que el rostro del líder, Matías Oyola, se fusiona con el de un toro, por la fuerza del club.
“En las corridas todos esperan que maten al toro. El resto espera que caigamos. Nadie creía que íbamos a sobrevivir, pero seguimos bien parados y los demás están detrás de las rejas, con miedo de cruzarse con Barcelona”, explica el peninsular.
Pablo e Israel desbordan ilusión. Ambos, a su estilo, viven su cariño de forma inexplicable. El coleccionista lleva 9 años recolectando casacas, algo que le está costando sacrificios.
“Cambié la fecha de mi matrimonio por un partido del Ídolo y también fui al estadioen muletas, dos días después de una cirugía”, cuenta. Además , los dos hinchas tienen una fe “especial” en la actual Copa Libertadores. “Esta es la oportunidad para que las nuevas generaciones observen la garra y entrega que caracterizaron siempre al club”, opina Pablo, mientras Israel dice tener “la sensación de que este año es para Barcelona”, ya que “se han dejado atrás temporadas tristes, en las que había muchos jugadores que no sentían la camiseta”.
Así, este par de fanáticos barcelonistas muestran que la pasión por el cuadro canario es un amor que nace grabado en el corazón, y que va mucho allá de lo que pueda suceder en una cancha de fútbol durante 90 minutos.